Tarde histórica con cuatro orejas y rabo e indulto de Luque y tres orejas de Morante en el arranque de las Colombinas

FICHA:

Se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq, bien presentados y de buen juego en conjunto. El segundo de la tarde, Manzanillo de nombre marcado con el número 177 y de 475 kilos fue indultado.

Morante de la Puebla, oreja y dos orejas
Daniel Luque, dos orejas y rabo simbólicos tras indulto y dos orejas
Pablo Aguado, silencio y silencio tras aviso

Se guardó un minuto de silencio en memoria de Miguel Báez ‘Litri’ y Jose Luis Pereda.

Saludaron en banderillas Juan Contreras, Iván García y Alberto Zayas.

Pablo Aguado se llevó el peor lote de una buena corrida de Juan pedro y se fue de vacío

El arranque de la Feria de Colombinas 2022 puede calificarse como histórico al haber registrado momentos excepcionales de la mano de Daniel Luque, el triunfador de la tarde con cuatro orejas y rabo e indulto incluido, y Morante de la Puebla, que sacó todo el partido de su lote cortando tres orejas. Ambos llevaron el peso artístico de la tarde al encontrarse Aguado con los dos toros con menos posibilidades de una buena corrida de Juan Pedro que tuvo en el segundo al astado más destacado, siendo indultado por su excelente condición.

Morante de la Puebla se lució a la verónica en el primero de la tarde, toreando despacio y con belleza a un toro noblón. Después de brindar al cielo, comenzó con el ‘litrazo’ en claro homenaje al gran torero de esta tierra recientemente falllecido. Siguieron algunos naturales con desmayo y una serie buena por ese pitón, rematada con un molinete con mucho garbo. Muy seguro y torero siempre, Morante aprovechó con solvencia al toro por el lado izquierdo, se adornó, mató de estocada y cortó la primera oreja de la tarde.

Al segundo de su lote lo toreó con facilidad con el capote, primero soltando una mano y después a la verónica. El toro salió bastante frenado del caballo y nada más comenzar la faena se cayó. Morante se lo llevó a los medios, casi hasta chiqueros y le dio tiempo. Lo fue encelando y lo metió en muleta logrando pasajes realmente buenos sobre todo al natural. Inventó una faena sacando lo mejor de un toro por el que pocos apostaban. Salió a relucir el buen momento de Morante también en Huelva. Incluso sorprendió poniéndose de rodillas de espaldas al toro en el final de faena. Mató de estocada sin puntilla y cortó dos orejas.

Daniel Luque cuajó al segundo de la tarde con el capote, meciéndose en verónicas excelentes bajando las manos primero y rematando con la luquesinas con el capote en un alarde de seguridad absoluta. Formó un auténtico lío. Firmó un bonito comienzo de faena con trincherazos y muletazos por bajo y comenzó a cuajar en redondo a un toro de Juan Pedro bravo y con calidad. Lo hizo por ambos pitones con profundidad en el toreo fundamental y variedad y belleza en los remates. Especialmente profundas fueron las dos últimas tandas al natural que hicieron que el público comenzara a pedir el indulto. La luquesina completó una gran faena y, cuando Luque se fue a por la espada, el presidente sacó su pañuelo naranja indultando al toro Manzanillo, número 177 de 475 kilos.

El quinto le dio un susto cuando volvía a bordar el toreo a la verónica, volteándolo sin consecuencias. Se repuso y remató el recibo. El toro volvió a avisarle por el lado izquierdo al llevarlo al caballo y en el quite. Luque brindó a José Luis Pereda y comenzó toreando con una rodilla flexionada a un toro al que tuvo que someter. Tenía teclas que tocar este ‘juanpedro’ y lo de Luque fue una lección de dominio y mando con la que conquistó de nuevo a la afición de Huelva. Faena de torero maduro y en gran momento que tuvo su culminación cuando metió al toro en la canasta al natural, pitón que parecía imposible. Luque cerró con estocada y dos orejas de peso una tarde pletórica.

Pablo Aguado toreó por chicuelinas y verónicas y cerró con buenas medias en el recibo al tercero de la tarde. Brindó al público y toreó con la derecha con elegancia a un toro de un comenzó a desinflarse pronto. Dejó detalles toreros con un toro claramente a menos que limitó su labor. Puso mucho de su parte el sevillano ante la falta de enemigo. Silencio.

Aguado dio dos verónicas excelentes por el pitón izquierdo al sexto, ralentizando la embestida. En la faena estuvo templado con un toro que se quedaba más corto y que de nuevo limitó la actuación del torero. No tuvo suerte con su lote el torero sevillano, que de nuevo se esforzó para sacarle todo el partido. Falló con la espada. Silencio tras aviso.

Fotos: Arjona